Ads 468x60px

Mostrando las entradas con la etiqueta AnecdotasDelPago. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta AnecdotasDelPago. Mostrar todas las entradas

22 de diciembre de 2022

¡Mira, mamá, sin mano... aaaayyyyyy!

2 comentarios:


Puedes hacer clic o pulsar sobre
las imágenes para verlas en mayor tamaño
Una imagen, dos épocas y un paisaje que parecen disolverse con la bruma que precede al olvido que llega junto con la nieve que puebla la sien.

Un personaje, varios nombres (sí,  ya sé, apodos) en el transitar de este paisano por ese mundo ancho y ajeno que identificó Ciro Alegría quichicientos años atrás. 

Recuerda que para acceder al contenido de los sitios o notas a los que están enlazados, puedes hacer clic o pulsar sobre los textos que aparecen en color diferente y/o subrayados.

No siendo pocos ni muchos, van desde Cayitos, Muyiyo, Flaco y Pataco --como me llamaron en el poderoso Colegio Nacional Mixto Suipacha y  en la colimba-- porque los apodos de tus hermanos (o primo hermano en este caso, que lo heredó de su papá, mi tío Adolfo) te los achacan y listo, no hay dónde reclames. Ahistá, por ejemplo, mi hermano Mal Paso, a quién le achacamos el nombre de su cuñao el Cherro hasta que por sus méritos accedió al propio: Pluto (Toplu y Plutito también le decimos con cariño y cuando hace renegar le quitamos la "l").

Ya en la ciudad del Illimani, nuevas vivencias y nombres: Cofla, Pollito, Cayos, Yosca, Carlini, Carloncho (usado por los amigos de Sobrevigencia y del Taller de Música Popular Arawi), Quin (por los amigos de la Tropa Cósmica Boliviana) y el actual Quintacho, referencia de los amigos del grupo "Tupis en el IV", nombre con el que se identifica además a este blog. 

Pero mira cómo son las cosas que hace chorrocientos años, cuando era alumno del Colegio Nacional Antofagasta,  este último nombre lo usaba el recordado profesor Agustín "Acuto" Mendieta, con quien tuve, muchos años después, el gusto de compartir reuniones laborales (así como festivas en torno a sendas mesas cacheras) en Sucre, la ciudad capital.

En mis primeros años en la "Hoyada" (sí, también a las ciudades les ponen apodos), solía decir que "ser boliviano, tupiceño y de Mal Paso" eran los tres orgullos que tenía, lo que dio lugar a que los compañeros me llamaran Tupi y Mal Paso, "pa que veas" que los motes no te llegan únicamente por lo que dices (cómo lo dices), haces (cómo lo haces), comes, miras y piensas (cómo comes, miras y piensas), entre otros, si no también por tus orígenes. Ejemplos, de lo anterior son el "Miralejos", el "Bizcocho", el "Ranga", el "Alcohol", el "Vizcacha", el "Legitimo" (así sin tilde), el "Uyuni", el "Talina" y el "Rico poto".

¡Ja! pues sí, yo también pensé que esta nota iba a hablar de motos y moteros tupiceños, pero por alguna extraña jugada de la mente empecé hablando de apodos (los míos) , que dejaron lejos el "Carlos Hugo" puesto en la pila bautismal y gritado por mi querida madre cuando se enojaba... Más no te aflijas, Tomás, que ya vamos con ramos.

En mis años mozos en Tupiza el pueblito encantau, allá por los setenta y ochenta mientras algunos no teníamos ni bicicleta, razón por la que el "Rape" recurría a la del Nilo  había varios moteros. Tres que tiraban pinta, montados en sus corceles de acero, eran el Gilberto "Otto" Burgos, el Edgar "Jota" García y el Hugo "Jota" Vargas, amigos que lastimosamente se nos adelantaron, cuando menos lo esperábamos, a cabalgar por otros rumbos donde seguro lo encuentran galopando en un brioso potro alazán al Nomar Chavez.

Imagen tomada del muro de José M. Artola

Entre los hermanos que transitaban en motocicletas, motonetas y/o motitos, a las que en adelante (para no perder tiempo)  llamaré "motos" estaban los: Artola de Lacerda, los Burgos Flores, los Ortega Mamani, los Romero Torrico y los Cruz Catari. Claro, son los que recuerdo porque para nombrarlos a todos tendría que ponerlos a escribir frente a frente al  Abuelo Ramírez y al Colón Vargas, que se acuerdan de todos, todo ¡Mamma mia, qué memoria la de ese par🤦‍♀️!

Con el Pataco cuando éramos más jóvenes
Transitaban también el "Cachuliba" y el "Físico" (ambos Portela), el "Churqui" Ángelo, el "Bomba" Andrade, el "Champú" Andrade, los "Veneno" Jerez, el "Danico" Laguna, el "Cuzqueño" Segovia y el "Tito" Mark quienes al igual que el Carlos Rada que trabajaba en el banco junto al "Popocho", tenían motos y recorrían como wayroncos por todo Tupiza, según recuerda el Pataco (que es otro personaje que habría que sentar junto con el "Abuelo" y el "Colón" para ponerlos a escribir las "Memorias de #TupizaPueblitoEncantau").

Varios militares tenían y conducían motos, como el entonces Sargento Franz Rejas, instructor de la P. M., quien seguro fue el incitador para que también anden en moto los hermanos (as) Villena Rendón y el "Chunino".

A fines de los setenta, los Artola con otros paisanos (...) habilitaron la pista de motocross en la zona de la Posta Colorada, donde organizaban y realizaban competiciones, en las que en ocasiones participaban moteros visitantes.

Los profesores que tenían motos en esas épocas (70, 80) eran varios, pero justo ahora sólo viene a la memoria el recordado Hugo Cruz Heredia. Mas, no podemos dejar de nombrar a Don Humberto Gallo, al Dr. Tarifa o al "Chule" y su "cabra", como llamábamos los Mal Paso a su moto.

Imagen tomada del muro del Colón
Obvio, microbio faltan montón, pero de completar la lista a ver si se encargan los capos del recuerdo que cité previamente. Mientras tanto, para hablar de rutas moteras es ineludible referirse al genial relato del viaje de Tupiza a Camargo que como dice el "Colón" realizaron un grupo de amigos de su barrio, Villa Fátima:  

(...)con el "único fin de tomarnos unos genuinos singanis en la afamada tierra del apetecido "El Rancho", un singani que en esos tiempos era lo máximo en calidad.

Luego de volverme a deleitar con la lectura del relato del citado viaje, puedo asegurarte que si no lo hiciste antes ¡tienes que leerlo, ya! (pulsa aquí para entrar a la nota).

Imágenes tomadas de los muros de Guillermo Sócimo Coca Bazán y Milton Michel

Y ahora sí te comento, como era la idea inicial de esta entrada, que con gusto vi en el "Face" que hay paisanos como Guillermo Sócimo Coca Bazán, Milton Michel y Jaime "el Etiqueta" Michovich, que participan en rutas moteras (ojalá escriban al respecto, para acompañar las imágenes publicadas) y eso es algo que podría en un futuro próximo, dar lugar a que organicen... qué se yo, la "Caballería Chicheña Motorizada", por ejemplo, que acompañe en sus galopeadas a la "Gloriosa Caballería Chicheña".

Imagen tomada del muro de Miltón Michel

Mientras tanto,  rodaremos por estos lares con mi pequeña "Zuli" esperando que se presente la oportunidad de hacerlo por el bello paisaje chicheño.



3 de septiembre de 2017

La bicicleta del Nilo

No hay comentarios.:
Treinta y siete años transcurrieron desde  1979, cuando Horacio Ferrer y Astor Piazolla hicieron rodar "La bicicleta blanca",  hasta el 2016, en el cual vimos (y oímos) a  Shakira y Carlos Vives pedalear "La bicicleta" en ritmo de ballenato.

Años en los que Martín Buscaglia cantó la "Oda a mi bicicleta" y León Gieco al "Ángel de la bicicleta", Juan Luis Guerra recorrió "el Niagara en bicicleta" y Ricardo Arjona fue "a la luna en bicicleta".

Café Tacuba, Alkilados, LemonGras, Los Borja y  Kanaku & El Tigre, no se quedaron atrás y cada cual en su estilo y con ritmos diferentes, hicieron lo suyo y le dedicaron también, una canción a "la bicicleta".
Pero, si creíste que sobre bicicletas ya todo estaba cantado, no contaste con Ramiro Pérez Briceño (el de los bravos chicheños) que, de Tupiza el pueblito encantao llegó con muchas historias bajo el poncho y ahora, pedaleando "la bicicleta del Nilo" viene a darles la zurda a los antes nombrados.
Ramiro Pérez Briceño, la bicicleta del Nilo
¡Que tal metal!, tremenda canción con la que a tiempo de rendir un agradecido homenaje al amigo que le enseñó a tocar la guitarra y como para no contradecir aquello de cosa sería son los Pérez, Ramiro nos lleva junto a los niños a cangrejear por Bolivar, para luego mostrarnos cómo rumbo a Tambillo con la imilla en la parrilla, el mozalbete tenaz pedalea en busca de un desahogo para sus calores de adolescente.
Disfrutemos juntos y comparemos a continuación el canto de Ramiro con las interpretaciones de Ferrer, Shakira y Carlos Vives, así como de Gieco, Guerra y Arjona y si acaso te intriga lo que líneas arriba dije de ellos, busca en Youtube a: Café Tacuba, Alkilados, LemonGras, Los Borja y  Kanaku & El Tigre.

La Bicicleta Blanca (Horacio Ferrer y Astor Piazzolla)

La bicicleta (Shakira y Carlos Vives)

León Gieco - El Ángel de la bicicleta 

Oda a mi bicicleta - Martín Buscaglia

Juan Luis Guerra - El Niagara en bicicleta

Ricardo Arjona - A la luna en bicicleta

22 de febrero de 2017

El Gallo, el Zorro y la Murga

No hay comentarios.:

De mis paisanos VIII

José Antonio "Zorro" Cruz C.
Dos años hace que tuve el gusto de conocer a José Antonio "Zorro" Cruz Calderón, --en la que lamentablemente fue su última visita al país-- en una reunión organizada por Orlando "el Chiwanco" Cruz. Reunión que sirvió para que, el Zorro, se encontrara con viejos amigos como el "Bizcocho" Yañez o el "Eteto" Llano y para que quienes siendo más jóvenes, disfrutáramos de su grata compañía.

Fue una tarde en la que disfrutando del rico asado preparado para la ocasión, entre singanis, wiscachos y rones, amenizada por los ritmos del pago, el Zorro, dejó aflorar la nostalgia de los años que estuvo lejos de Bolivia y más aún de su pueblito encantau, preguntando por los amigos que dejó y no se encontraban en la reunión, inquiriendo a su vez, a los recién conocidos con el típico "¿...vos cuyo hijo sos?"

José Alberto "Gallo" Murillo V.
Habiéndome tocado el turno de responder a la pregunta sobre mis ancestros, el Zorro identificó muy bien a mi papá, José Alberto "el Gallo" Murillo, rememorando que él era miembro de la famosa y querida Murga, agrupación que entre sus actividades carnavaleras realizaba año tras año la tradicional "Velada Artística" en la que coronaban a su reina del carnaval.

Y así, recordando al Gallo, el Zorro contó:
 "...era él un caballero que vivía detrás de la iglesia, que viajaba por su trabajo a las minas de la región y en uno de sus viajes se trajo una cabra con la cual debía entrar para representar su papel en la coronación de la Murga... No recuerdo cual era el personaje que interpretaba, pero había confeccionado con chala de choclo el traje que le cubría todo su cuerpo...
...y así fue que entró, el Sr. Murillo, seguido por la cabra, desempeñando el papel que tenía asignado en la obra -porque la Murga no hacía cualquier "coronacioncita", sino que organizaban verdaderas representaciones teatrales que concluían con la coronación de su reina- moviéndose de un lado a otro seguido siempre por la cabra, sin percatarse que ésta aprovechaba el material con el que había confeccionado su traje para saciar su apetito, al punto que a media función la parte trasera de dicho traje había sido consumido al punto de dejar al aire la cola del Gallo Murillo".
El día que compartimos con el Zorro
Seguro que después de su sentida partida,  el Zorro se encontró con el Gallo Murillo y los demás miembros de esa vieja y querida Murga que hizo historia en Tupiza y gozarán año tras año, los carnavales que disfrutaron e hicieron disfrutar a sus paisanos.

31 de diciembre de 2016

Las 10 más vistas del 2016

No hay comentarios.:
No es usual que haga un recuento de lo acontecido en este Rincón, pero así de pronto, se me ocurrió que tomando en cuenta que no fuimos invitados a ninguna fiesta para despedir el año y mucho menos para dar la bienvenida al 2017, por lo menos finalizaríamos el 2016 con "estilacho Quintacho", o sea compartiendo con ustedes unos cuantos datos sobre las publicaciones que con la colaboración de nuestros amigos/paisanos, publicamos en el blog y pusimos a vuestra consideración.
A propósito, el año 2005, hicimos el recuento de lo publicado en el primer año de vida del blog en una entrada que titulamos "Si hasta parece que fue ayer", la cual te invitamos a leer haciendo clic aquí (o "tap" si estás leyendo desde el movil).
En el año que ya se va, realizamos veintidos ("par de patitos Montecinos") publicaciones (bueno, veintitres si contamos esta entrada), cuya autoría corresponde a cinco autores chicheños, cuatro de ellos nacidos en la Joya Bella de Bolivia y uno en su hermana menor,  la capital de la segunda sección de la provincia Sud Chichas.

Los meses en los que más publicaciones se realizaron, fueron noviembre y diciembre que contando esta entrada, sería el mes ganador con seis publicaciones, dejando a noviembre con cinco entradas y un palmo de narices.

Entre los meses que menos publicaciones con sólo una por nuca, están: enero, febrero, marzo, mayo, junio y octubre; seguidos o precedidos (depende del punto de vista) por abril, julio y septiembre cada uno con dos entradas y agosto no entra en el ranking porque es el mes en que (¡cosa rara che!) no se publicó nada.

Tres mil ciento setenta y dos es el total de visualizaciones de los veintidos entradas publicadas durante el año que ya se va (obvio, microbio las vistas de esta entrada no se cuentan), las cuales, a propósito del comentario de un amigo que pensó que el Quintacho se estaba haciendo rico con el rincón, debo aclarar que no hay tal metal.

Mirá vos, no se si es cierto que los artistas viven de los aplausos y los bloggers de las visitas que podeís hacer a los anunciantes (esos recuadros llamativos que aparecen en el blog), pero si el Quin tuviera que vivir de los clics que hacen en ellos los visitantes del blog, hace años que no la contaría y tendrían que entonar unas lojleadas en su nombre.

Bueno, sigamos y hablemos de los autores... Compartimos este año con Luis Rico Arancibia y Mario García Rivero con una entrada cada uno, también con Carlos "el Escribidor" Choque López y Cristobal "Colón" Vargas Choque que con seis y cinco publicaciones, respectivamente, entre los cuatro dejaron atrás las humildes diez entradas escritas por este servidor.

Pero ya está bueno de chachara, vamos de una vez, con lo anunciado y citemos cuales son "las diez más vistas del año":

 Inicia la cuenta regresiva, con ciento cuarenta y tres visualizaciones, la publicación "Un Raid a las Alturas (Primera “Media” parte)" de Carlos "el Escribidor" Choque López, en la que cuenta sus experiencias pasadas con motivo de su reciente visita a la ¡Oh linda La Paz!
"Ese día, también conocí al verdadero “Puncas”, pariente de los “Cherros” (él sostiene que el verdadero “Cherro” era su padre), un buen tipo, actualmente en la reserva pasiva de las fuerzas del orden (Policía), es decir “Jubilado” como el “Guatapique”, además es auditor y trabaja con mi amigo “Pollo” Barea en la consultora de la cual es socio, obviamente, como no podía ser de otra manera le pregunté por qué el mote de “Puncas” y me dijo sin despeinarse..."
"De mis paisanos V" con  145 vistas y "De mis paisanos IV" con 151, ambas,  de la serie dedicada a narrar anecdotas protagonizadas por mis paisanos y publicadas en abril, ocupan el noveno y octavo lugar, respectivamente, de este recuento.

"Me gusta cuando callas" en el septimo lugar con ciento cincuenta y dos vistas, pone a vuestra consideración el "Poema XV" de Pablo Neruda, hecho canción con la música e interpretación de nuestro amigo y paisano Waly Calvetty.

...en una publicación de periódico sale Poema Quince y, entonces, se me ocurrió cortarla, corté el periódico y no te voy a mentir no, aquí lo tengo todavía... -afirma, mientras saca el recorte del bolsillo y lo entrega al Manino- lo corté y lo guardé ahí entre mis cosas che al Poema Quince y un día se me ocurre ponerle música a Poema Quince y más o menos, sale así..."
La sexta de las diez más vistas, con ciento setenta y ocho visualizaciones es "Pero... ¿En serio EntelBo?", un relato sobre las cosas extrañas que nos pasan a los consumidores en Bolivia.
"Sí señor... clarito se ve ahí, el mensaje que indica que tu saldo de MB disponibles no está en cero como te fue anunciado en la mañana, sino que como tu sospechabas, pues no habías hecho uso de ellos al punto de acabarlos, te dice que es de 194.75MB que vencen el 21/12/2016".
Iniciando las "Top 5" del recuento, con ciento ochenta y cuatro visualizaciones nos topamos con el recuerdo de "Aquellas noches oscuras...", que desde Madrid nos brindó Cristobal "Colón" Vargas Choque, en el mes de julio.
"A medida que pasaban las horas nos veíamos impotentes de frenar el Golpe que, entre sus medidas, decretó el tristemente célebre "Toque de Queda", manto oscuro bajo el cual se cometían los peores abusos, hasta ese entonces sólo  sospechados".
En cuarto lugar, con ciento noventa y ocho vistas, tenemos "GTD para dummies, el libro", en la que os invitaba a leer el libro escrito por Jero Sánchez, a propósito del cual especificaba que mi aporte era haberlo puesto en formato "epub" para que puedas leerlo desde la comodidad de tu movil y claro, compartirlo en el blog.
"...no sabrás de pronto, qué es GTD y qué caracho son esos "dummies", así que para salir de dudas descárgate ya nomas, el libro (haciendo clic aquí mismo), para leerlo desde la comodidad de tu dispositivo móvil preferido y con tu lector de libros electrónicos favorito..."
En tercera posición con doscientas cuatro visualizaciones, se encuentra "De mis paisanos VII", última entrada de la mencionada serie que anecdotas mediante nos recuerda a los paisanos y que fue publicada en octubre.
"Y en dicha calle, tenía su taller uno de los sastres del pago, quien conocedor de las costumbres de los paisanos, llegada la hora en que éstos se dirigían al "Suipacha", dejaba la faena y salía a la puerta para saludar a quienes por allí pasaban".
La segunda, con doscientas veintiocho vistas, es "Distinta" la entrada dedicada a mi amada esposa en el día de nuestro aniversario de bodas.
"Sin embargo, la certeza del amor que te juré aquel día, permanece al lado de la promesa que me hiciste y continuamos por la vida tomados de la mano, construyendo un mundo nuevo, mejor y diferente, como vos que sos distinta, única y sobre todo, la mujer a la que feliz, un día como hoy, entregué mi vida".
Y así, llegamos al recuerdo de "Aquellos carnavales..."  genial relato que en febrero transportándose de Madrid al "Pueblito encantao" nos regaló Cristobal. La cual, con trescientas cuarenta y cinco visualizaciones, se constituye en la más vista de las publicaciones del año 2016 de este blog.

"Por la tarde, a eso de las tres a cuatro se agrupaban los carnavaleros muy cerca del Viejo Molle, en la "orilla", ahí empezaba la "ENTRADA DEL CARNAVAL TUPICEÑO, presidida por las autoridades ediles y la querida Murga, esa singular agrupación espontanea donde la tradición de la sátira y el buen humor destilaba sus galas haciendo visibles la improvisación, la crítica, el descontento o denuncia en su caso, pero también exhibían las artes manuales..."
Espero que les haya gustado, si no leyeron alguna de las entradas citadas aprovechen para hacerlo, motiven a este autor visitando a los anunciantes del fiambre y reciban un cálido abrazo y el más sincero del Quintacho, Angelita y de los chicos que ya están grandes de un:

¡Churo, feliz y prospero 2017!

P.D. Chau 2016, yo se que hiciste lo que pudiste, pero ya ves es como con el Quintacho que escribe sus intenciones y otros disponen.

8 de octubre de 2016

De mis paisanos VII

La Chorolque era por entonces, la calle más usada para llegar al "Teatro Municipal Suipacha" que como recordarás, fungía también de sala cinematográfica.

Y en dicha calle, tenía su taller uno de los sastres del pago, quien conocedor de las costumbres de los paisanos, llegada la hora en que éstos se dirigían al "Suipacha", dejaba la faena y salía a la puerta para saludar a quienes por allí pasaban.

Y era éste, el momento que aprovechaba, para recordar a quienes olvidándose de las pilchas elaboradas al fio por el noble sastre, pasaban del brazo con la novia a gastar en el cine, lo que podrían usar en amortizar lo adeudado.

Pero entre quienes se hicieron confeccionar trajes para ser pagados en incómodas cuotas, estaba uno que no por estar enamorado había perdido la memoria y que para evitar los calores de ser cobrado delante de la enamorada, se las arreglaba con cualquier pretexto, para llegar al cine por las calles aledañas, "ora por la Bolívar, otrora por la Santa Cruz".

Un día no obstante, apremiado por la hora, enrumbó a paso vivo el paisano de la mano con su novia, por la temida calle Chorolque, justo por la acera en que el "alfayate" tenía su taller.

Tarde fue que percatándose de su olvidó cruzó, so pretexto de ver si la panadería estaba abierta, a la acera del frente, pues ya el sastre lo había divisado a lo lejos y le hacía señas para que se aproxime, haciendo inevitable, que de acera a acera, se entablara el siguiente diálogo:

Sastre: Paisano buenas  noches (hasta que lo pillé al cangrejo).
Paisano:   Cómo está maestrito, buenas noches... (a tiempo que apuraba el paso).
Sastre: Cómo es pues del asuntito, venga por aquí para que hablemos (ahora no se me escapa el bribón).
Paisano: Sí maestro si, que tenga una linda noche (tampoco iba a dejar que la novia se  entere).
Sastre: Pero, ¡ya ps che! cómo es del asuntito, venga para que arreglemos (este se quiere pasar como si nada debiera).
Paisano: Claro maestro, claro,  mañana o pasado vengo y le cuento del asuntito ese (jura que voy a ir, seré deudor pero sonso no soy).
Sastre: Pero, ¡venga pues de una vez o voy a tener que tomar otras medidas..! (medio cabreado ya y alzando la voz).
Paisano: No, no maestro, con las mismas medidas nomas, pero con tres botones por favor.

Y cuentan en el pago, que tal fue la sorpresa del buen sastre, ante la ingeniosa salida del paisano que no solo se quedó "sin tijcho" y riendo por un rato (agarrándose la panza), sino que acabó condonando la deuda y haciéndole un traje con los tres botones requeridos.

12 de junio de 2016

De mis paisanos VI

No hay comentarios.:
Por: Cristóbal Vargas Choque
(Madrid)
Eran altas horas de la noche, cuando un grupo de amigos terminó, con ganas todavía de continuar la farra, ante las puertas de un velorio.

Ante tan oportuna ocasión y tomando en cuenta que otrora el velatorio de los restos del difunto se realizaba acompañado de deliciosos ponches o "té con té", les traicionó el entusiasmo y cuentan los paisanos de Telamayu, que luego de haber rezado los tres padrenuestros de rigor, con sus respectivas ave marías y glorias, el que oficiaba de "cura", ofreció sus ruegos a la familia doliente y ante el gracias compungido, el muy despistado, emocionado seguro al ver la bandeja llena de tacitas de ponche que se aproximaba, lanzó un sonoro ¡Viva Bolivia!, al que todos los presentes, con la excepción obvia del cadaver, respondieron ¡Qué Viva!

Luego, se produjo un silencio sepulcral, seguido de risillas culposas acompañadas del tradicional ponche de canela.

19 de abril de 2016

De mis paisanos V

No hay comentarios.:
Imagen vista en Taringa.net
Con sus libros bajo el brazo, pasaba la paisana por el atrio de la UMSA.

Él la miró  e hizo un inocente comentario sobre aquel atributo que, seguro, llamó su atención.

Desde aquel entonces, fue conocido como:

¡El rico poto!

7 de abril de 2016

De mis paisanos IV

1 comentario:
Estuvo en el ejercicio del cargo tanto tiempo (años), que no resultó para nada extraño que en su Cédula de Identidad, solicitara y accedieran a registrarle como profesión:

"Alcalde"

23 de noviembre de 2014

De mis paisanos III

No hay comentarios.:

Cada vez que se recibe noticias sobre la pérdida de una persona que conociste, se hace un vacío inmenso en tu ser y recién reflexionas seriamente sobre la muerte y sobre el paso que es tu existencia en esta vida.

Hace unos días me llamó al teléfono el amigo Horacio (Fernando Ruiz) para darme la noticia de la infausta partida de nuestro querido amigo Roberto Martínez Casanova (K'ala Martínez) en un accidente aproximadamente un mes atrás.

En recuerdo del malogrado amigo quiero hacerles llegar este sencillo relato de una aventura que pasamos algunos amigos del barrio, donde precisamente estaba Roberto.

No recuerdo de quien habría sido la idea, pero a mi me pareció muy buena, solo teníamos que pagar un monto para la gasolina y cada uno podía llevar su dinero como viera conveniente, eso sí, todos pagaríamos de forma equitativa, así acordamos aquella noche y quedamos en vernos en el viejo molle de la orilla a las cinco de la mañana para partir. Con puntualidad inusitada partimos rumbo a Camargo, el destino que nos habíamos fijado con el único fin de tomarnos unos genuinos singanis en la afamada tierra del apetecido "El Rancho", un singani que en esos días era lo máximo en calidad.

Los primeros rayos del sol nos dieron al finalizar la pampa de Mochará, las dos motocicletas raudamente iban a buena velocidad, por delante la Jawa 350, en ella el Karkancho Prado, el Horacio Ruiz y el Luque René Romero, a pocos metros detrás el K'ala Martínez, el Chato Colón y el Jefe Gonzalo Cornejo en la CZ-350, sin ningún inconveniente llegamos a la orilla del río Cotagaita, pero aquel estaba bravo y por entonces no existía puente alguno, de repente vimos venir una pala mecánica del Servicio de Caminos, se trataba de paisanos, subimos las motos a la tolva y nosotros nos prendimos como pudimos al gigante y poderoso motorizado.

Luego de desayunar un café de palqui con los sabrosos panes de "mujer" y de proveernos de un traguito recomendado, continuamos el viaje por la pampa del Parinolque, una extensa meseta llena de churquis donde vimos toros que hacían ademanes de atacar a las motos en movimiento, se podía apreciar un paisaje majestuoso de la tierra chicheña, con su guardián al poniente, el mítico Chorolque con sus nieves perpetúas en un azul cielo inmenso.

Bajamos por una pendiente zigzagueante y peligrosa hasta llegar a Palca Higueras, el mismo río de la mañana ya mermado, lo pasamos cargando las motos en dos palos de molle bien atados con unas correas de caucho, el sonido de las aguas del otro río cercano asustaba, era el río Tumusla, imponente y más aun por el eco en aquel estrecho valle donde el calor se dejaba notar a medida que avanzamos por la ladera derecha del río, íbamos preguntando a los ocasionales transeúntes como se llamaba el lugar, recuerdo aun algunos como: Tunas Ph'ujru, Lintaqui, Pampa Grande.

 Llegamos a encontrarnos con la familia Tavera, no recuerdo el nombre de aquellos muchachos que estudiaban en Tupiza, las hermanas lo propio, una se llamaba Rosa y la otra Rebeca. Allí comimos y que casualidad, ja, ja, ja, estaban destilando un buen singani, no podíamos dejar pasar tan mejorable momento así que nos detuvimos para probar lo recién hechito, ja, ja, ja... ya por la tarde continuamos el trayecto de extraordinaria belleza, cañones elevados y de variada policromía, viñedos abrazados a los molles, tunales y el aroma fuerte de los membrillos y lujmas. Giramos a la izquierda del trayecto a través de un puente donde un enorme letrero con una flecha rezaba: CAMARGO.

En la nueva carretera muy transitada, nos cruzamos con varios camiones, camionetas y hasta un otro moticiclista que levantando la mano nos saludó, vimos la famosa bodega de el RANCHO, una casona colonial suspendida en una especie de colina al oriente de la vía, en pocos minutos un otro anuncio de Singani San Pedro nos daba la bienvenida.

 Ahí, en la hermosa Camargo similar a la tierra nuestra con sus rojizos cerros térreos, nuestra presencia no pasó indiferente a más de un camargueño, nuestras pintas eran muy llamativas: El Karcancho con su atuendo de Jeans, unas botas y el quepí al estilo militar, con la barba de unos cuantos días. El más llamativo el Horacio, portaba una barba crecida que le llegaba hasta el esternón, la melena crecida y el pecho descubierto. El Luque con unas botas tejanas, con la mochila en la espalda y una gorra de ferroviario ajustada la chacuña a su mentón, un bigotito delgado a lo Dalí causaba cierta risa. El Querido K'ala con su rubia cabellera con un gorro de lana y en la cabeza unos lentes enormes similares a los de aviadores de antaño. Yo iba abrigado de una chamarra, una gorra con visera y el Jefe, con otra mochila sobre una especie de abrigo corto con la melena suelta, apenas sujetada con una cinta, ja, ja... cuando entramos al hotelito para hospedarnos despertamos cierta desconfianza, pero el Horacio con esa labia suya no tardó en convencer a la asustada recepcionista.

Bien liempiecitos y después de haber planchado algunas pilchas,  ya de noche, bajamos unas callejuellas hasta tomar la Plaza, recorrimos algunas calles y bueno, a lo que fuimos, vimos un boliche muy concurrido y... ¡adentro!

-Hemos recorrido kilómetros para tomarnos un buen singani- dijo el Horacio.
-Qué bueno acá tenemos los mejores, tomen asiento- asintió el bolichero.

Yo esperaba que nos trajeran una botella, pero nos puso una jarra del cristalino y aromático singani, con otro recipiente de hielos, nos miramos todos y el bolichero dijo- ¿Todo bien?.

-Sí, sí- todos respondimos al unísono, acordamos en pedir unas "aguas" y cada salud era una verdadera delicia, cuando estábamos por la segunda jarra pedimos la cuenta, y el susto fue enorme, costaba aproximadamente el triple más de lo que suponíamos, a ese ritmo y conociendo el aguante de los paisanos seguro que nos íbamos a quedar sin nada de guita ja, ja, ja...

Entonces, hicimos migas con algunos parroquianos, entre ellos uno que hablaba en demasía, aseguraba que al día siguiente vendría a por nosotros y hacer un asado en su hacienda, cantamos un poco y con el que acabamos fue con el milico encargado del puesto militar, a la madrugada dejamos el hotelito para irnos al cuartelucho, allí el mandón hizo desocupar camas para nosotros ante la mirada rabiosa de los conscriptos. Por la tarde paseamos por los alrededores, en un puente cercano a una callecita me llamó la atención una horoya similar a la que había en Toroyoc que era muy concurrida.

Nuestro retorno al día siguiente sería por el camino de Impora, no sin antes curar la resaca con unas frescas tunas!! una tenue llovizna empezaba casi al mediodía y con ella las fallas en la CZ del K'ala, se mojaba la bujía y los apagones eran constantes parábamos a menudo a limpiar, un lodazal rojizo pegajoso a los zapatos, la ropa mojada, no podíamos siquiera prender un cigarrillo para atenuar el frío que nos daba en la cara, con todas esas dificultades llegamos a Las Carreras, nos pusimos a beber otros singanitos para secarnos la ropa mojada en una tienda que atendía una bella cinteña, todos queríamos ser amables con tan simpática morena, quisimos emprender el viaje pero la moto no daba ni atrás ni adelante, el sistema eléctrico hecho pomada, una de las llantas baja, decidimos esperar algún camión que estuviera haciendo nuestro trayecto, pero mientras tanto, seguíamos con los traguitos.

Aproximadamente a las ocho de la noche nos avisan que hay una movilidad... el chofer se negaba a llevarnos por lo evidente de nuestra borrachera, pero el Horacio como buen desatascador de conflictos a puro grito imperativo, hizo que ataran la moto atrás de la carrocería, pagamos por adelantado y arriba. Allí habían varias personas que llevaban fruta, el Jefe empezó a vociferar y querer hacerse de un buen sitio para los tres, poco a poco los murmullos iban atenuándose, hasta que de repente una voz femenina dijo- ¡Deje joven! una risa cómplice se escuchó hasta acabar en un - ¡Con esto tapate! ja, ja, ja... yo no dormí nada, desde esas cumbres al este de Mochará, se pueden apreciar las poblaciones de Villazón y La Quiaca en las estrelladas noches después de un día de lluvia copiosa.

A eso de las doce o más de la noche, llegamos a la orilla donde antes era el paso de nivel, bajamos la moto y empujandola nos adentramos en el querido barrio. Mientras tanto, los de la otro moto que se quedaron a la conquista de la hermosa cinteña, llegaron cuando ya amanecía, pasaron por mi puerta a todo motor y con el silbido característico, como diciéndome: ¡Ya estamos acá!!!!

Y aquí hemos quedado algunos, Karcancho vive en Buenos Aires, Horacio en Cochabamba, el Luque dijeron que por Yacuiba, Roberto y Gonzalo se nos adelantaron y circunstancialmente, radico en Madrid.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,
y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Y tú, sin sombra ya, 
duerme y reposa,
larga paz a tus huesos.

Definitivamente, duerme un 
sueño tranquilo y verdadero. 
(Antonio Machado)

6 de septiembre de 2014

De mis paisanos II

No hay comentarios.:
Finalmente, llegó el esperado día en que se inauguraría y empezaría a funcionar la bomba de agua, ubicada a un lado de la plazuelita de Villa Lourdes y cómo no, el encargado del discurso era el honorable Alcalde Municipal de ese entonces.

Empezó enumerando lo complicado que era para quienes visitábamos el camposanto, con la intención de dejar unas flores y una oración para los seres queridos que nos antecedieron, con baldes, latas o bidones en los cuales se llevaba el líquido elemento. Lo cual no sería en adelante necesario, pues a nuestra llegada al cementerio el agua estaría disponible allí, para lo que fuera menester.

Prosiguió, recordando el esfuerzo que representaba para la comuna el realizar obras, considerando que ésta tenía por entonces, como fuente de ingresos únicamente lo que aportaban los ciudadanos (como recordarán por aquellos años ni siquiera se soñaba en que algún día llegaría la Participación Popular).
El discurso llegaba a su fin y emocionado el señor Alcalde concluyó con un enfático:

"¡...porque ya no es vida, la vida que llevan nuestros pobres muertos sin agua!"

8 de julio de 2014

De mis paisanos I

2 comentarios:
Imagen vista en http://parroquiacssrtupiza.org/
En Tupiza el "pueblito encantau", como en muchos otros lugares del mundo, se realiza una procesión (temprano en la matina) para recibir al Domingo de Gloria y celebrar la resurrección del que fuera crucificado tres días antes.

Y se recogía el paisano, después de haber velado durante toda la noche (en medio de abundantes libaciones) esperando el día en que terminaba la época de recogimiento, cuando se encontró en media cuadra con la procesión y emocionado por semejante acontecimiento, con voz ronca sentenció:

¡Viva la virgencita María... muera el diablo hijo de p...!