Hay que ver nomás, cómo suben los precios cuando les da la gana y, encima, ni siquiera cumplen con elaborar los panes del peso establecido. Claro, razones nunca les falta, al final sólo especulan con el alimento básico del pueblo (¿cuantos ciudadanos sólo tienen para comprar unas marraquetas?) y, no contentos con ello, ahora ¡pedir subvención se les había ocurrido!.
¡Qué joder con los panaderos che!
Pero... con marraqueta o sin marraqueta que, la FIFA se vaya nomás al diablo, ¿quienes se habrán creído para decirnos dónde se juega al futbol?. Y si quieren les presentamos al Supay de nuestras minas, para que se los cargue bailando una diablada bien bailada, en la altura y con altura.
________________________________________________________Publicado en El Semanal N° 35 de El QuinBolivia.



