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Pero, aquí no hay tu tía, es tan burdo el mensaje y contiene semejantes faltas que no se los creo ni por ser gratis, ¿Recuerdas aquello de "tisgra lo que sea"? No ps, en este caso ni "tisgra" haré clic por más que juren y perjuren que son buenos changos, en un enlace que lleva a una dirección que dice:
¿Y si fuera cierto? Pues, será cosa de mandinga este mi escepticismo pero a esa dirección no pienso ingresar, si no puedes con tu curiosidad, cascale nomas, ingresa a esa dirección y luego, me comentas que es lo pasa, calabaza.
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Y ya que estamos, os cuento que tampoco pienso responder a este pedido de ayuda, que llegó a la bandeja de entrada de mi cuenta en gmail, enviado supuestamente por un escritor cochabambino de buen diente, hermano primo de un conocido canta-autor paceño que anda por el ombligo del mundo tomado de la mano de mi paisana que es su esposa, ¡es que, caramba, no se puede creer, que tal mensaje haya sido escrito por el autor de aquella historia sobre la calavera y su run run!.
Claro, de eso se trata, hay que fijarse en los detalles que hacen sospechoso a un mensaje, por ejemplo: ¿Es posible que Gmail, con el tremendo servicio de traducción que tiene su papá Google, envíe un mensaje tan pobremente redactado?
¿Y, el hermano primo del esposo de la paisana, con semejante redacción llegó a ser uno de los mejores escritores del País? ¿nica, Nicanor no ve?
De manera que OjO piOjo, con los enlaces en los que haces clic y a los mensajes que respondes llevado por tu noble corazón.
Mmm... sí pues, ¡mira vos como recuerdas las cosas!, hace tiempo escribimos sobre aquellos mensajes dizque enviados por los bancos.